Artistas visuales, galerías, museos, colectivos creativos y curadores digitales comparten una necesidad común: que su dirección web refleje lo que hacen antes de que el visitante vea una sola obra. El dominio .art cumple exactamente esa función, situando la identidad creativa en el centro de la URL.
Lanzado como gTLD temático, el .art se ha convertido en el espacio de referencia para la comunidad artística en internet. Portfolios de ilustradores, catálogos de galerías, archivos de museos, proyectos de arte digital y plataformas de NFT lo utilizan para diferenciarse del ruido genérico de las extensiones tradicionales. La palabra "art" es universalmente reconocible, lo que elimina barreras lingüísticas y facilita la proyección internacional de cualquier proyecto creativo.
El registro está abierto a cualquier persona u organización sin restricciones ni documentación adicional, y se activa en tiempo real con un período mínimo de 12 meses. Es compatible con DNSSEC mediante registros DS. La transferencia desde otro proveedor tarda 5 días y requiere Authcode.
Si tu trabajo es visual, conceptual o performativo, tu dominio debería anticiparlo. Con el .art, la primera impresión empieza en la barra de direcciones.























